El embarazo, el parto y el nacimiento son procesos fisiológicos y naturales. Las mujeres tenemos derecho a ser atendidas con paciencia y respeto a nuestras necesidades específicas, reservando los beneficios de la tecnología moderna cuando son necesarios.
Actualmente en México, al igual que en otros países, muchas de las decisiones en la atención del parto no se basan en el bienestar de madre e hijo, sino en cuestiones económicas, políticas, en el uso inadecuado de la tecnología y en la falta de información por parte de las usuarias.
Trabajemos juntos para que el parto sea una experiencia de transformación y crecimiento.